Le ponemos un alto a la industria del tabaco

Every day, 19,000 people die from using products containing nicotine. So Big Tobacco has to find at least 19,000 new customers a day to replace them.
They groom young people because they think we’re dumb and easy to hook. If they can trap us into being addicts now, they’ll be taking our money until we quit or die.
%20(1).webp)
Los cigarrillos y los vapes no solo dañan el corazón y los pulmones; la nicotina literalmente altera el cerebro de las personas de entre 15 y 25 años. Aumenta la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, la confusión mental, los problemas de atención y los cambios de humor. ¿Ese amigo inquieto que no puede concentrarse hasta que vapea? Es la nicotina.
Los empaques coloridos, los diseños atractivos y los sabores dulces hacen que los vapeadores parezcan divertidos e inofensivos.
No lo son. Esos sabores frutales esconden dosis brutales de nicotina. No están hechos de fruta; se fabrican en laboratorios a partir de cientos de sustancias químicas, incluidos metales pesados que causan cáncer. Los vapeadores, los cigarrillos, las bolsitas de nicotina y los productos de tabaco calentado se colocan junto a los dulces en las tiendas para que los niños los vean. Muchos productos mienten sobre su altísimo contenido de nicotina.

La industria del tabaco nos persigue en línea: en videojuegos, plataformas de streaming y redes sociales.
Usan medios digitales que cruzan fronteras para eludir las leyes locales. Patrocinan festivales de música, eventos deportivos e incluso escuelas. Integran sus marcas en contenidos que serán vistos por niños. Pagan a influencers y a celebridades para hacer que la adicción a la nicotina parezca una elección de estilo de vida, y aparentan ser empresas responsables cuando en realidad son una de las industrias más contaminantes del mundo. Dan asco.

La industria del tabaco crea deliberadamente entornos donde volverse adicto a la nicotina es barato y fácil.
En algunos países, reparten cigarrillos gratis cerca de las escuelas y se aseguran de que los vapeadores se vendan en las inmediaciones. Nos bombardean con promociones y concursos, y tratan de hacernos pensar que “tenemos el control”, “es solo vapeo”, “es más seguro”. Es pura mentira.

Nos alegra mucho que estés aquí. La industria del tabaco puede ser poderosa, pero juntos somos mucho más fuertes de lo que jamás podrían ser. Al fin y al cabo, necesitan consumidores para existir. Nosotros no los necesitamos en absoluto.

Ayúdanos a exponer cómo la industria del tabaco nos manipula para convertirnos en su próxima generación de adictos a la nicotina.
Comparte tu historia con #FNicotine.
But don’t we need nicotine to help people quit smoking?
Follow us on social media, join the F* Nicotine community, and stay tuned for drops, tools, and calls to action.
How can we take down one of the world’s most powerful industries?
Yes. It's coming. But until then, wear your truth,
share the content, and fuel the re.
How can we take down one of the world’s most powerful industries?
Yes. It's coming. But until then, wear your truth,
share the content, and fuel the re.
OK, I’m in. What can I do?
Speak truth. Support others. Stay sharp. And never let Big
Tobacco speak louder than you.
En todo el mundo, la gente le está diciendo a la industria del tabaco que se vaya al carajo . Únete al movimiento y haz que respondan por las incontables vidas que han arruinado. Juntos podemos construir un futuro más saludable.
Sigue a F* Nicotine y comparte el contenido que más te impacte. Cada vez que compartes, le quitas fuerza a la propaganda de la industria del tabaco con historias reales de personas reales.

Únete a la campaña F* NICOTINE. Comparte este sitio web y el contenido que están creando personas increíbles. Crea tu propio contenido. Comparte tu historia sobre la adicción a la nicotina en tu día a día y usa #FNicotine. Únete a F* NICOTINE desde el inicio.

Mira, el problema no son las personas que consumen nicotina, es la industria. Es una industria depredadora que utiliza una de las sustancias más adictivas del mundo para convertir a los jóvenes en sus máquinas de dinero. Las personas deben estar protegidas, y quienes quieren dejar de consumir (y la mayoría quiere hacerlo) deben recibir ayuda para poder hacerlo.

A veces, la mejor forma de superar una adicción es reducir gradualmente el consumo antes de dejarlo por completo. Los chicles y los parches de nicotina pueden ayudar con esto, y la mayoría están regulados como tratamientos para dejar de fumar. El problema es que las empresas de tabaco y de vapeo no están tratando de ayudar a las personas a dejar de consumir; están tratando de volver adictas a más personas. Cuanto más jóvenes, mejor, desde su punto de vista.

Los cigarrillos contienen sustancias químicas dañinas que los vapeadores no, pero los vapeadores también contienen sustancias químicas dañinas que los cigarrillos no (incluidos metales pesados que causan cáncer). Además, los productos cambian más rápido de lo que la ciencia puede medir (incluso los cereales de desayuno están más regulados que la mayoría de los productos con nicotina). Pueden contener niveles muy altos de nicotina o aditivos químicos que no están diseñados para ser inhalados; en realidad, nadie lo sabe con certeza, salvo las empresas que los fabrican. Lo mismo ocurre con los productos de tabaco calentado: algunos estudios independientes muestran que el vapor de los productos de tabaco calentado contiene monóxido de carbono y otras sustancias químicas presentes en el humo del cigarrillo. Incluyen compuestos orgánicos volátiles y otras sustancias nocivas o potencialmente nocivas, algunas de las cuales están presentes en mayores concentraciones en las emisiones de los productos de tabaco calentado que en el humo del cigarrillo, incluidos carcinógenos.
En general, los cigarrillos son el producto de consumo más mortal del mundo: matan a una de cada dos personas que los consumen habitualmente. Quien cambia a otro producto con nicotina y no vuelve a fumar probablemente se haga algo menos de daño, pero lo mejor es no empezar nunca.

En algunos países que no logran seguir el ritmo de la avalancha de nuevos productos, sí son ilegales. Pero más de 60 países no tienen ninguna regulación porque la industria del tabaco tiene mucho dinero y una gran influencia política. Paga millones a lobistas para presionar a los políticos y retrasar o bloquear políticas de salud pública. Los países con las tasas más bajas de consumo de tabaco y de productos con nicotina tienen regulaciones estrictas sobre su composición, dónde se venden y cómo se comercializan; y probablemente ese sea el mejor camino por seguir. Por eso, se necesitan campañas lideradas por jóvenes, como F* NICOTINE. Tenemos que demostrarles a los Gobiernos que queremos un cambio… y lo queremos ahora.

Esta mentira empezó hace 100 años en los anuncios de cigarrillos. Si parece que la nicotina alivia el estrés es porque la propia nicotina lo provoca. Cuando eres adicto, sientes la necesidad de consumir nicotina otra vez. Cuando la consumes, dejas de sentir esa necesidad por un rato. Luego, la adicción vuelve a activarse y empiezas a sentir ansiedad por la siguiente dosis. Es brillante. Brillantemente perverso.

El cerebro sigue desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años, especialmente en las áreas que controlan la toma de decisiones, la concentración y la memoria. La nicotina se mete sin que te des cuenta y altera cómo funciona el “sistema de recompensa” del cerebro, haciendo que quieras más y que sea más difícil dejarla. Los estudios muestran que el consumo de nicotina durante esta etapa puede cambiar la forma y las conexiones de las células cerebrales en áreas como la corteza prefrontal (tu centro de control), el hipocampo (tu centro de memoria) y la amígdala (tu centro de las emociones). Estos cambios pueden afectar la atención, la memoria y el autocontrol; y sus efectos pueden prolongarse hasta la adultez. En otras palabras, la nicotina no solo te da una sensación momentánea: está reprogramando tu cerebro para mantenerte adicto.